En un post de hace ya un tiempo, nos hacíamos eco de una sentencia muy llamativa del Tribunal Supremo que calificábamos de errónea. Pues bien, fue en sentencia de 18 de febrero de 2016 cuando el Tribunal Supremo entró a conocer detenidamente sobre la cuestión del cálculo de la indemnización por despido, y lo hizo para rectificar su supuesta doctrina anterior en los términos que ya explicábamos en su momento.
Así la Sentencia viene a especificar que no está contraviniendo su doctrina anterior pero la clarifica del siguiente modo:
1. La Disposición Transitoria sólo se aplica a los supuestos en que el contrato se celebró con posterioridad al 12 de febrero de 2012.
2. Cuando en el cálculo de la indemnización se tenga en cuenta un período anterior al 12 de febrero de 2012, el importe indemnizatorio resultante no podrá ser superior a 720 días de salario.
3. De forma excepcional dicho tope de 720 días puede obviarse si, por el período anterior a 12 de febrero de 2012, ya se ha devengado una cuantía superior.
4. Si lo devengado antes del 12 de febrero de 2012 era superior a 720 días, el tope será lo devengado a esa fecha, que en ningún caso podrá ser superior a 42 mensualidades.
5. Quienes no hubieran alcanzado el tope de los 720 días antes del 12 de febrero de 2012 siguen devengando indemnización a razón de 33 días de salario por año de servicio con un máximo de 720 días sumando los dos cómputos.
6. El cálculo de cada uno de los períodos es autónomo y se realiza tomando en cuenta los años de servicio durante el mismo prorrateándose por meses los períodos inferiores a un año en los dos períodos.
Puesto que en este post preferimos ser lo más claros posible, vamos a poner un ejemplo muy sencillo:

Un trabajador despedido el 20 de mayo de 2017:
– Con antigüedad de 15 de mayo de 2012: tendrá un período de prestación de servicios de 5 años y 5 días (se computan 5 años y 1 mes porque se prorratean por meses y no por días) es decir, habrá devengado 167,75 días ((33*5)+((33/12)*1))
– Con antigüedad de 15 de mayo de 2000: tendrá un período de prestación de servicios de 17 años y 5 días, pero para calcular su indemnización se harán dos cuentas:
o Del 15/05/00 a 12/02/12: han transcurrido 11 años y 9 meses, luego su indemnización ascenderá (por este período) a 528,75 días ((45*11)+((45/12)*9)).
o Del 13/02/12 al 20/05/17: han transcurrido 5 años, 3 meses y 7 días, luego se computan 5 años y 4 meses que suponen 176 días ((5*33)+((33/12)*4))
o La suma de ambos cómputos resulta 704,75 días de salario y sería la indemnización que cobraría.
– Con antigüedad de 15 de mayo de 1996: tendrá un período de prestación de servicios de 21 años y 5 días, pero para calcular su indemnización se harán dos cuentas:
o Del 15/05/96 a 12/02/12: han transcurrido 15 años y 9 meses, luego su indemnización ascenderá (por este período) a 675 + 33,75 = 708,75 días de salario
o Del 13/02/12 al 20/05/17: han transcurrido 5 años, 3 meses y 7 días, luego se computan 5 años y 4 meses que suponen 176 días
o La suma de los dos cálculos arroja un resultado de 884,75 días, luego la indemnización del trabajador estará topada en 720 días y cobrará esta última cifra.
– Con antigüedad de 15 de mayo de 1990: tendrá un período de prestación de servicios de 27 años y 5 días, pero para calcular su indemnización se harán dos cuentas igualmente:
o Del 15/05/90 a 12/02/12: han transcurrido 21 años y 9 meses, luego su indemnización ascenderá (por este período) a 945 + 33,75 = 978,75 días de salario.
o El segundo cálculo sería igual que en el supuesto anterior pero ya no hay que hacerlo porque supera los 720 días de salario, luego la indemnización del trabajador serían los 978,75 días.
– Cualquier antigüedad anterior a 12 de febrero de 1.984 implica un tope de 42 mensualidades

Esto es en resumen una guía rápida para el cálculo de la indemnización por despido improcedente, cualquier error matemático cometido ruego que se me haga saber para rectificarlo. En cualquier caso, el cómputo del tiempo de prestación de servicios no siempre es sencillo y la determinación del salario regulador suele ser bastante más complejo.