Las redes sociales y las noticias arden en los últimos días con comentarios y exclamaciones sobre la Sentencia del Tribunal Supremo de 29 de septiembre de 2014 y su interpretación del cálculo de la indemnización por despido improcedente.

Realmente me sorprende que hayan esperado tanto tiempo las redes sociales en comentar esta sentencia, porque suele haber una mayor inmediatez, pero lo que más me sorprende son los titulares que se utilizan para su comentario:

Expansión: El supremo eleva el coste del despido por encima de lo fijado en la reforma laboral

Economistjurist: El supremo eleva la indemnización contemplada en la reforma laboral

            En mi opinión el supremo no eleva la indemnización, el Tribunal Supremo, con el máximo respeto que me merece esta institución (tengo muy presente que mi bisabuelo llegó a presidirla y mi abuelo fue Magistrado allí), comete un error.

La sentencia es muy sencilla, no hace un razonamiento jurídico complejo sobre cómo deba calcularse la indemnización por despido sino que corrige un error cometido por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-León (Burgos), que dictó una sentencia en la que aplicaba el tope de 720 días de salario a trabajadores que habían superado ese tope antes de la reforma laboral el 12 de febrero de 2012.

Para poner en antecedentes, la norma dice:

<<La indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados con anterioridad al 12 de febrero de 2012 se calculará a razón de 45 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios anterior a dicha fecha, prorrateándose por meses los períodos de tiempo inferiores a un año, y a razón de 33 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios posterior, prorrateándose igualmente por meses los períodos de tiempo inferiores a un año. El importe indemnizatorio resultante no podrá ser superior a 720 días de salario, salvo que del cálculo de la indemnización por el periodo anterior al 12 de febrero de 2012 resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará éste como importe indemnizatorio máximo, sin que dicho importe pueda ser superior a 42 mensualidades, en ningún caso.>>

No existen posibles dudas de interpretación, ya que la literalidad de los términos de la norma es muy clara: si del cálculo de la indemnización hasta febrero de 2012 se alcanza un número de días superior a 720, se aplicará ese número de días como importe indemnizatorio máximo, sin que dicho importe pueda ser superior a 42 mensualidades.

Es decir, si calculando tu indemnización hasta el 12 de febrero de 2012, resulta que has devengado 860 días de salario, ése va a ser tu tope indemnizatorio. Si ese número fuese superior a 1260 días de salario, tu tope sería este último (42 mensualidades)

La realidad es que el Tribunal Supremo ha cometido un error, y eso lamentablemente es normal y, en la gran mayoría de los casos, es debido al enorme volumen de trabajo y la escandalosa falta de medios con que cuentan (el mismo diario Expansión publicaba esto poco después de la noticia que comentamos). También había cometido uno más grave el Tribunal Superior de Justicia limitando la indemnización a 720 días, y más errores todavía se ven en los Juzgados de lo Social.

La realidad es que a los juristas estos errores nos desesperan o nos hacen el trabajo más difícil, pero no nos sorprenden en absoluto, podría abrir una sección de anecdotario sobre los errores de los tribunales y no pararía de escribir. La cuestión es que las redes sociales permiten ahora la difusión de noticias que antes no tenían más lectores u oyentes que los juristas, lo que tiene un efecto muy negativo que es el enorme desprestigio de la Justicia que ello supone. Por otro lado, egoístamente para los abogados, tiene un efecto positivo y es que no se sorprenderán los clientes cuando les aconsejemos llegar a acuerdos con la frase <<más vale un mal acuerdo que un buen pleito>>

Por último me gustaría dejar muy claro que: no creo que las empresas deban aplicar este criterio, ni creo que los trabajadores deban considerarlo como una posibilidad, ni tampoco creo que los tribunales hagan el menor caso a quienes invoquen esta sentencia en los juzgados de lo social. Por el contrario creo que en breve podremos dar la noticia de que el Tribunal Supremo ha cambiado de criterio, pero eso será otro post.